Alargo mi mano y tu no estas, pero aun te siento cerca de
mi, hace apenas unas horas charlamos, nos sentimos no fue en persona era
virtualmente pero…fue mucho más, tu voz, tu risa, tu tono en el que había tanto
para mi
Estoy en mi cama como tantos días he despertado y he
pensado en ti, la primera imagen que me viene eres tú, solo tú, siento calor y
siento…en fin cariño te siento
Y mi cuerpo reacciona al recordar tus palabras al pensar
lo que pasaría si estuvieras aquí y mis manos de repente se mueven solas,
estiro mis brazos acaricio con las yemas de mis dedos las sabanas y me descubro
el cuerpo echando hacia atrás la que me cubre, no se porque pero necesito estar
así al descubierto, mi cuerpo esta acalorado, mi piel casi arde cariño tan solo
pensando en ti
Solo llevo una braguita de encaje negra de pierna alta
con la parte delantera con forma de uve que deja ver que mi sexo esta depilado
totalmente como te gusta a ti…
Porque lo depile para ti, para que cuando quieras
saborearme este suave para tus labios
En la parte de arriba solo una camiseta amplia, debajo
nada sin sujetador pero noto que mis pezones están erectos será tu recuerdo, sin
duda lo es como desearía que los vieras, que los tocaras pero sabes cielo…lo haré
por ti y no puedo evitarlo lo pienso y lo hago…
Primero por encima de mi camiseta un seno deteniéndome en
el pezón esta endurecido es fantástico, eso me excita aún más y cierro los ojos e imagino que eres
tu…..mmmm…enloquezco y tan solo es el comienzo
Mi otra mano toca mi melena, acaricia mi cabello cogiendo
un mechón y oliendo su perfume y la punta de mi lengua roza el cabello,
mientras me acaricio los senos, cambio
al otro pero ya cariño subo mi camiseta
le dejo al aire y suavemente como lo harías tu lo acaricio, demorándome en el
duro pezón rosado que tanto te gusta, toco su punta me lamo el dedo y vuelvo a
tocarlo, ahora la yema de mi dedo de desliza con facilidad y te vuelvo a
sentir…eres tu…cariño eres tu…me tocas tu, con mis ojos cerrados y sintiendo solo
estas ahí tu
Es un suplicio encantador sentirte en mí, la temperatura
de mi cuerpo sube, mi piel se calienta necesito desprenderme de esa prenda tú
lo harías, yo lo hago por ti, lo siento como tu
Me libero de ella el aire del ambiente hace que mis
aureolas se endurezcan mas pero no noto frío cariño estoy tan caliente
Ahora si, mis dos manos masajean a la vez mis senos,
juegan con ellos, haciendo círculos deteniéndose en las rosadas aureolas ¡Dios! te siento cerca, cada vez más mi piel
es suave es excitante
Sin darme cuenta una mano se aleja de uno de mis senos tiene
vida propia y está bajando sintiendo, recorre un suave camino directo a mi sexo
acaricio mi braguita por encima, desde el pubis hacia abajo siguiendo la línea
de mis labios vaginales, cielo estoy ya muy húmeda la tela esta empapada, sé
que tu acariciarías pero también lamerías esa prenda llena de mi esencia
Al tocar jugando en esa caricia, las yemas de mis dedos
se cuelan por el borde ya se llenan de mi fluido, suave y caliente y no puedo más
mis manos actúan retirando esa prenda que tanto me estorba ya, ahora cariño estoy totalmente desnuda para ti porque
para mí estas tu aquí conmigo en todo momento, te siento
Mis piernas están totalmente abiertas, una mano acaricia
esa suavidad del pubis tímidamente donde tú me besarías
Pero no se demora mucho no puede la entrada de de mi
vagina se dilata, pide más, pide tus dedos y en su lugar los míos, acarician
unos el clítoris , ese duro y excitado clítoris que necesita ser saciado,
necesita ser saboreado, otros esa entrada secreta de mi vagina que tu descubres
a través de ellos
Imagino tu lengua lamiendo con locura mi entrada como me has
explicado tantas veces que lo harías, recorriendo mis pliegues, separando los
labios de mi entrada, succionándome el clítoris, buscando mi aroma y mi sabor
que tanto te gustan, bebiendo de mi y penetrándome con tu dura lengua sin
tregua haciéndome gozar como nunca porque tu cielo eres el que me vuelve loca,
esos labios que me saborean sin cesar
No puedo más te quiero dentro, me penetro con ellos,
uno…dos…tres dedos…al principio suave después con mas urgencia y de mi boca
sale un gemido, no es ahogado, antes solo eran respiraciones algo mas fuertes
que iban en aumento tú las conoces cariño muy bien, son las respiraciones que
tanto adoras, las que te hacen notar el comienzo de mi excitación, pero esto
amor…es ya un gemido que sale de dentro de mis entrañas
En mi mente sigues tú mi lengua…la tuya, mis dedos…los
tuyos, cielo ahora te siento más dentro de mi mucho más, te adoro, te necesito,
penétrame
Mi entrada ya inundada por ti,incluso manchado las sabanas pide más te pide
a ti y al no tenerte tomo mi vibrador para mi eres tú, es tu miembro, me coloco
en la misma posición que si estuviera encima de ti a horcajadas como sabes que
me gusta y juego con la punta de el en mi entrada. Pero se resbala y se
introduce en el juego gimo y sé que para mí es tu miembro el que juega ahí
conmigo y no puedo dejar decir en voz alta que te deseo, que deseo que me
penetres ya lo hago y lo siento cielo no puedo más…mi excitación es enorme
Te deseo, me penetro hasta el fondo un grito sale de mí, lo
dejo dentro un segundos y vuelvo a embestirme con él, ahora cariño te siento
dentro, ese movimiento de esa vara
dentro de mi es la que deseo contigo siempre me vuelvo loca y cabalgo sobre
ella como lo haría en ti…cariño eres tú y te pido mas en mi locura de placer y
al borde de la locura entre convulsiones vaginales, llego al clímax cielo…gritando
tu nombre…
Sonrió y con el aun dentro me tumbo sudorosa, agitada con
el corazón a cien y mi vagina ardiendo, recuperada la respiración lo alejo de
mi lo aparto y me abrazo a la almohada desnuda, relajada y quiero cerrar los ojos
y soñar que eres tu pero con ellos cerrados fuertemente antes de volverme a dormir
te lo digo casi en un susurro…pensando en ti…¡Te quiero…!
Nunca pensó
es más jamás llego a imaginar que eso podría pasarla, ahora a tiempo pasado aun no lo creía la vida
había vuelto a demostrarle que no se puede asegurar nada ya que a ciencia
cierta nada es seguro.
Hacia
poco meses que la conocía, si que hablar con ella por correo electrónico y en
el foro había hecho renacer en ellas una profunda amistad, se entendían en
muchos momentos en los que habían hablado, compartían las mismas inquietudes y
los mismos miedos por las cosas de la vida por sus vidas propias porque en el
fondo no dejaban de ser mujeres quepensaban de similar modo y tenían los mismos deseos y el mejor de todos
ser felices
Dulce
llevaba tiempo sin ninguna relación conocida, si es cierto tenia sus escarceos
y sexo con sus amigos, pero nada más en parte estaba harta, su cuerpo, su mente
le pedían algo mas…le pedían sentir algo nuevo y diferente que la ayudara
aborrecer o adorar su vida sexual
Afortunadamente
el trabajo la acompañaba en su evasión trabajaba en una empresa dedicada al
comercio de exportación con sede en Tenerife de perfumes.
Vio el
cielo abierto, cuando su jefe le nombro jefa de equipo y le indico que la enviaría
a Canarias próximamente para acudir a
unas reuniones importantes, serian apenas tres días pero la idea de escapar de
ese tedio le encanto.
En un
principio, no lo pensó pero que bueno sería conocer a Penélope, si es cierto
eran sus nombres en el chat, no eran reales pero ellas se entendían
Cuando
por el msn se lo comunico a Pe estaba encantada en esas conversaciones Dulce
había visto el fondo de su amiga tantas veces que sabia que lo que decía era de
corazón.
Saldría
el lunes de viaje aTenerife, se
alojaría en un hotel de El Medano un pueblo pequeño, discreto y costero, ya lo
conoció de unas vacaciones pasadas, era tranquilo y relajante muy íntimo.
Su
empresa no reparo en gastos, el hotel era bastante lujoso para ese pueblo tan
pequeño.
Aunque
la sede de su empresa estaba en Los Cristianos, pero eligió el pueblo por su
silencio y paz además le traía gratos recuerdos de su visita anterior
Estaría
hasta el miércoles, esperaba poder ver a Pe la verdad la apetecía conocerla en
persona, ella por su parte trabajaba en una empresa de inmobiliaria y cosas del
destino quizás le dieron la opción de ir a supervisar una sucursal en Tenerife
y acepto sabiendo que al menos un día coincidiría con Dulce.
Llego al
aeropuerto de mañana temprano, hasta la tarde no acudiría a la primera reunión.
La
habitación con cama de matrimonio amplia, un baño espectacular y una sala adjunta
a modo de pequeño saloncito con su cómodo sofá.
Mientras, en el hilo musical sonaba
deshizo su maleta, ropa
fresca, vestidos, zapatos, sus cosas de aseo y su inseparable compañero
últimamente su vibrador suave, liso, largo, grueso y delicado…lo guardo en la
mesilla, no lo necesitaría, estaría muy entretenida y ese cambio de aires la
haría olvidar la añoranza de un hombre de verdad que valiera la pena en su vida
había encontrado tan pocos últimamente…
Después
detomar un bocado rápido y una ducha
llamo a Pe al móvil, ella le comunico que llegaría el martes se alojaría en Los
Cristianos así que coincidirían y en la noche quedaron para cenar después de
sus compromisos laborales.
Esa
tarde transcurrió entre documentos y reuniones, pero concertó con la gente de
la oficina, que el martes acelerarían esas reuniones, ya que necesitaba parte
de la tarde libre, para prepararse para la noche.
Era
coqueta, se exigía personalmente mucho y quería agradar a su amiga. Así que ese
martes acelero el trabajo y llegadas las 18:00 horas dejo la oficina, para ir a
su hotel. Se baño, perfumo y se vistió hacia buen tiempo, eligió un top negro
de encaje y una blusa de tela transparente a modo de chaqueta, una falda mini y
unos zapatos de salón de tacón de aguja y puntera, todo negro, su melena rizada
larga suelta y unos aros negros con brillantes pequeños incrustados.
Se
dirigió en el Volvo plateado que alquilo para esos días a un restaurante
marinero en el que había quedado con Pe.
Cuando
entro, ella ya se encontraba en la mesa esperando, tomando un vino blanco.
Sonrió,
al ver a Dulce era tal y como la imaginaba incluso más bella, atractiva,
sensual y femenina. En su cara, ojos preciosos, labios sensuales, maquillada
con naturalidad y elegancia, destacando su feminidad al máximo
Sonrieron
alegres yfrancas, cuando Dulce avanzo,
se abrazaron y besaron en la mejilla, la alegría era mutua, habían bromeado sin
conocerse, compartido penas, se apoyaron todo eso demostraron en esa sonrisa y
ese abrazo.
La cena
fue muy amena hablaron de todas sus bromas en el chat, de sus vidas privadas,
de sus parejas pasadas de todo, tenían tanto que contarse, que a
veces…jajaja…hasta se interrumpían.
También
al llegar a temas dolorosos que los tocaron, tomando una copa después de la
cena en un pub relajado y tranquilo hablando esos temas se abrieron en cuerpo y
alma desnudando sus sentimientos
Tenían
ansiedades respecto a sus vidas personales y sexuales…que bien se entendían, cuanta
insatisfacción, cuanta falta de atención y de valoración, por parte de los
hombres que habían pasado por la vida de ambas.
Y surgió
como de la nada, ella estaba triste, una relación que había comenzado hacia
poco la tenía desatendida y la fija no la valoraba lo suficiente, por ella
habrían estado más tiempo. No quería ni volver a su hotel y Dulce sin pensarlo
se lo propuso
-Ven a
dormir conmigo esta noche, así no estaremos solas y podremos habla más.
Y así lo
hicieron…
Ya en el
hotel se sintieron mas cómodas se quitaron los zapatos y se sentaron en la cama
como unas colegialas en una fiesta de pijamas, rodeadas de golosinas que habían
cogido del mueble bar, seguían charlando como si se conocieran de toda la vida
Pe iba
preciosa pantalón negro recto pero entallado, en la parte superior camisa
blanca delicada desabrochada los dos primeros botones dejando ver su llamativo
canalillo
No sabía
porque pero había llegado el momento…algo estaba invadiendo el ambiente, fue al
tocar el tema del sexo, ellas si lo habían hablado muchas veces, tenían una
espina clavada dentro, una curiosidad ambas nunca habían intimado con una mujer
y entre la curiosidad, el ambiente y alguna copa suave que de ningún modo les
nublaba la razón en absoluto, solo para perder la vergüenza, se preguntaron
ambas como seria besarse
Y así lo
hicieron, al principio torpemente, juntaron sus labios suavemente, sin tocarse
los cuerpos, sin rozarse siquiera allí arrodilladas en la cama y erguidas de
cuerpo solo unidas por sus labios y el ambiente se torno muy cálido de repente
La
mezcla de perfumes de mujer era abrumadora, sensual y tremendamente femenina de
fondo “Claro de Luna” Debussy, le daba el
toquedelicioso ambiente tranquilo y
sensual que necesitaban en esos instantes
(A partir de aquí si lo deseas lee con la música de fondo la intensidad de la lectura sera mayor...)
Se
dejaron llevar, sus labios se abrieron en su segundo beso, menos tierno más
intenso, jugaron con sus labios, se buscaban, sentían la suavidad de susbocas y su sabor. Sus lenguas exigían también
participar y acudieron la una a la otra y se descubrieron, se saborearon eran dulces,
recorrieron hasta el último rincón de la calidez de su interior ese interior
que ya era fuego
Ya por
entonces sus manos habían empezado actuar con caricias, se fueron recorriendo
ambas al unísono, la cara, el cuello, el cabello la una rizado, la otra liso,
sus cuellos tersos y no dejaban de mirarse, intentando descubrirse, ambas
estaban a gusto con esa locura que estaban comenzando
Sin
mediar palabra solo sonriendo a ratos dulcemente, se fueron desnudando.
Dulce
tomo la delantera, desabrocho botón a botón la camisa de Penélope, la echo
hacia atrás acariciando sus preciosos hombros con delicadeza, dejándole su
exquisito sujetador de encaje al descubierto. Su pecho era perfecto talla 95,
alto, erguido, se apreciaba a través de la transparencia del encaje sus pezones
ya erectos con un color precioso mas oscurecido y una aureola generosa.
Pe hizo
lo mismo con Dulce desabrocho la camisa de seda negra transparente, dejándola
con el top, ella no llevaba sujetador, la prenda por su diseño permitía la
sujeción adecuada para ello, para la talla 105 que ella usaba
P busco
con sus dedos el tacto de esos pezones, metiéndoles por el borde de la parte
superior del top, y bajándole dejo al descubierto uno de ellos erecto más
pequeño, mas rosado, pero con una dureza que como alguien del foro, exagerando
claro esta, dijo que con una camisa de seda muy fina, esa dureza podría
rasgarla, sin duda bromeaba esa persona al decir aquello…pero en ese momento de
tan erectos que estaban por las caricias de pe podría ocurrir
Sentían
la necesidad de tocarse, de notar esa suavidad de sus manos, ambas sin poder
esperar mas se quitaron a si mismas aquella opresión que ocultaba tan precioso
secreto, se miraron, sonrieron, se acariciaron, se besaron
Su
excitación estaba llegando a limites insospechados, las dos húmedas en extremo,
comenzaron a explorarse con sus manos, su lengua, sus senos y sus aureolas pero
querían más…
Sin
mediar palabra de nuevo, retiraron los restos de chucherias de la cama y se
tumbaron una junto a la otra, ruborizadas y divertidas, bromeaban sobre el
momento vivido, pero colocándose frente a frente, mirándose a los ojos se
besaron de nuevo esta vez con mas ansiedad si cabe…el hielo se había roto del
todo
Primero
una Dulce desvistió del todo a Pe, dejando su blanco y pulcro tanga al
descubierto, en el cual se adivinaba una fina línea de vello castaño suave, no
pudo evitar tocarla por encima de él, estaba humedecido ante su toque un leve
gemido salio de la boca de Pe
Necesitaba
continuar, recorrió el dibujo triangular de su tanga, sin dejar de mirarle, era
algo tan nuevo para ella, no sabía si lo hacía bien solo se dejaba llevar por
lo que sentía pero quería su aprobación, quería verla con sus ojos...su
expresión
Con la
delicadeza, la que solo puede dar una mujer al saber que eso mismo desearía para
ella introdujo sus dedos por su tanga, retirándolo había un lado y acaricio con
las yemas su suave y húmedo vello púbico, Pe cerraba los ojos disfrutando del
momento sintiendo quien sabe quizás más que en cualquier otra ocasión con un
hombre
La
novedad, la prohibición, el deseo y la ansiedad, unido aquel placer, anulaba
cualquier pensamiento y bajaba hacia su clítoris palpando su generosa humedad…
Dulce
necesitaba mas, masajeo el clítoris de Pe suave primero, pero los movimientos y
arqueos de ella de sus caderas pedían mas, utilizando sus dos manos, con una
masajeaba y con la otra introdujo sus
dedos en ella, uno, dos dedos…siguiendo un movimiento suave que se aceleraba
con cada gemido ya ahogado de Penélope y cuando noto que llegaría la clímax si
no paraba, bajo su boca casi con vergüenza, no sabia si lo haría bien hasta
ahora solo había hecho felaciones y sabia que ser buena en ellas…pero jamás
había probado en el sexo de una mujer, pero el de ella le atraía tantísimo…que
no podía mas que desear probarlo con urgencia, separo sus labios vaginales, le
pareció precioso, rosado, estaba empapada de su humedad dispuesta…y la probo
fue…genial
Lamió
con desesperación, succiono su clítoris, de una manera casi ansiosa, su amiga
estaba desesperada sus movimientos indicaban que la deseaba dentro de ella si
hubiera sido posible, la penetro con su lengua hasta donde pudo Pe soltó un
pequeño grito, estaba fascinada, D la dejaba en el punto mas álgido y paraba
era un suplicio encantador para ella
Dulce se
aparto un segundo, tomo de la mesilla su vibrador, absolutamente limpio y se lo
introdujo a Pe, haciéndole gemir muy alto el vibrador entraba y salía, lento, después
más rápido Pe marcaba el ritmo con sus caderas sus manos arrugaban la colcha con
una mano penetraba y con la otra masajeaba su clítoris, hasta hacerla llegar
uno de sus mejores orgasmos
La
satisfacción de ver llegar a Pe de esa forma casi la hizo llegar a ella también
Para ese
momento su humedad era extrema, su tanga negro estaba empapado Pe sonrió y con
una palmadita en la cama, le indico que se tumbara ahora le tocaba a ella casi
temblócuando lo hizo…era nuevo para
ella, era mágico pero ¡Dios! lo deseaba más que a cualquier hombre en ese
momento
Pe
comenzó quitándose el tanga, Dulce tumbada se dejo hacer, deseaba que la
hiciera su amiga después de quitarle la mini y el tanga negro, gateando de
dirigió a su boca y la beso con intensidad, la que da el agradecimiento de
haber disfrutado de un buen sexo Noto el sabor de su sexo en los labios de
Dulce, era delicioso, se lamieron, se mordisquearon la boca de nuevo
Era
excitante ese contacto, Pe se tomó su tiempo fue recorriendo con su lengua,
lóbulos, cuello, clavícula, senos, aureolas y bajaba hacia ese centro nunca
descubierto por una mujer y la fascinaba la idea, se abrió de piernas en el
instante en que ella se acercaba con su lengua, su humedad caía entre sus
manchando la colcha, estaba preparada para ser degustada por ella lo deseaba
como nunca…
Pe le
beso, le lamió, succiono su clítoris de tamaño generoso que sobresalía burlón
entre sus labios vaginales, les separo para mejor acceso y le hizo gozar con
esas succiones y en un momento intimo como jamás sintió, la penetro con su
lengua, que para Dulce era como fuego y bebió de ella lamió con desesperación y
D jadeo, gimió rayando la locura, Pe intento darle mas placer cogiendo el
vibrador pero su amiga le paro su acercamiento con su mano, la hizo tumbar, quería
que soltara el juguete, quería tenerla a su lado y frente a frente, tumbadas se
besaban se acariciaban, se rozaban y jugando con sus dedos en sus sexos llegaron
al orgasmo al unísono, D su primero P su segundo
Cuando
sus gemidos que se solapaban, ahogados por sus lenguas, por sus labios y sus
respiraciones agitadas dieron paso a una relajación absoluta, comiéndose con
los ojos, con apenas ahora un roce de labios muy tierno se dijeron:
-Pe
nunca lo olvidare…encanto
-Dulce...cariño…idem
Se
levantaron en silencio y agarradas de la mano se dirigieron a la ducha entraron
juntas, una primero después la otra, el espectáculo era precioso, bonitos y
torneados cuerpos femeninos desnudos, el agua recorriéndoles, cayendo por ellos,
eran belleza, eran sensualidad…eran en ese momento amantes…
La noche
fue larga y ellas gozaron mucho, disfrutaron de ella…sabían que al día
siguiente cada una tomaría su camino pero su asignatura pendiente, había sido
saciada y ambas pensaban que fue con la mujer adecuada
Pensaban
solo pasaría esa vez o no…lo que si estaba claro es que se abría un mundo de
sensaciones nuevas para ella que seguiría explorando pero eso es algo que otro día
os contare…
Sabía lo que había
ocurrido aun en mi extasiado orgasmo y ahora lo deseaba quería eso siempre para
mi, apenas le conocía pero le sentía como si fuera desde hace tiempo una parte
de mí, era ilógico lo sé pero no me importaba, en mi vacía vida sin conocer el
verdadero amor, siempre dando tumbos y escuchando promesas vanas él había
aparecido en mi vida y había despertado esa mujer que estaba dormida en un
sueño eterno de insatisfacción
Sé que era muy
pronto solo una cita bueno ni eso, pero no sé si por su atracción vampírica o
porque podía ser sentía esa pasión y ese llamémoslo amor que arrollaba todo mi
ser
Aunque tomó la vida en forma de sangre de mí en esos instantes, me había dado
tanto de él que ya no necesitaba más, lo tengo todo o casi todo se había
convertido en parte de mí, bueno…aun no
Que oscuridad nos rodeaba sin embargo en sus ojos que parecían vacíos antes de
llegar yo ahora hay luz, le hice revivir me lo decía en adorables susurros
Que silencio que paz obligada por el lugar no en nosotros sino en los que nos
rodean…ellos son testigos silenciosos de nuestra pasión de nuestro deseo…han escuchado allá donde
estén nuestros gemidos, han escuchado algunos sin duda nuestros pensamientos si
son como él…
Hay quietud, mas nuestros cuerpos hablan con deseo con ansia de mas,
insaciables, expectantes, deseando ese algo más que nos unirá para siempre y le
toco, le deseo y le siento caliente aunque no suele ser cálido por su situación
ahora sí lo está
Y me dijo…
-Es la hora de ser uno, de que seas lo que he buscado, llevo muchotiempo vagando y hacía años que no sentía
algo así, esta conexión, este conocerte desde siempre sin saberlo…. ¡Por fin te
encontré!
-Si…quiero ser tuya para siempre… Yo también vague sin rumbo ¡Nos hemos
encontrado!
Después de habernos disfrutado hasta la saciedad, de diversas formas, después
de que nuestros labios, lengua después de devorarnos con pasión lujuriosa, deseamos
más….que fuego desprendía ese lecho tan frío, que morbo sentí, era el preludio
de una vida con él
Deseaba que en el
entorno mas frío esa vez fuera sin igual…porque si lográbamos hacer de ese
lecho tan especial y helado un volcán de sensaciones, era señal de que
cualquier lugar para nosotros sería vida dentro de la oscuridad de su mundo
Agotada…casi agotada tendida sobre él le mire, segundos antes fui el alimento
de su pasión, su alimento, suya
Le mire con deseo,
el de ser parte de él , el de compartir, el de probar…leyéndome el pensamiento
dijo
- Elige el lugar soy tuyo pruébame y sáciate.
Yo ya te probé y ahora si tú lo haces sellaremos
para siempre
Recorrí su cuerpo con la mirada era perfecto,era tan especial su piel de ensueño con el color de una luna llena….era
perfecto, casi me daba miedo tocarlo ahora temía que desapareciera aunque sabia
que ya jamás lo haría y menos después de esa noche
Aunque no tocaba su cuerpo se que sentía tan solo con mi calida mirada mas que
si fueran mis manos las protagonistas en ese momento lo sabía, le sentía, me
sentía
Era bello, era eterno, unas lágrimas brotaron de mis ojos pensé en ese momento
que quizás después de esa noche ya no podría llorar jamás, quizás ya no podría
demostrarle así mis sentimientos, mas no importaba pues sabría que mis
sentimientos serian eternos y mas por el, esos ya jamás cambiarían.
Bese sus labios, ahora si comenzaría mi recorrido por el que cálidos los sentí,
me pareció sentir ardor en su piel, si sé que es imposible pero lo sentí, le
mire un segundo antes de continuar necesitaba su confirmación, su permiso y
aunque me lo dio antes de palabra, quería sentirlo en su mirada y me confirmo.
Le llenaría de besos pequeños y tiernos antes de decidir y así lo hice, no
quería que averiguara donde seria el lugar donde tomaría lo que me ofrecía para
nuestra unión, mis manos no podían quedar inertes ante su cuerpo a mi merced y
comencé acariciarle mientras mis labios se saciaban con besos mis manos
acariciaban esa piel de mármol que adoraba por momentos
Su mirada se
tornaba mas oscura pero no me daba miedo ya no, nunca me lo daría porque sería
la mía también así después de probarle, la calidez en mi aumentaba a pesar de
haberme dado placer hacía apenas unos minutos , era tal poder de seducción que
tenia y el que sentía que aun sin utilizar los suyos estaba embrujada por el
Y le empecé a desear con una fuerza inusitada, pero esta vez era necesidad de Orestes
no de sexo aunque estaba unido ahora
estaba casi unida a el, me sentía su dueña, me ofrecía algo que me daría un
poder especial y lo tomaría ya
En mi recorrido hacia el lugar elegido me topé con su sexo increíblemente
erecto aun, no pude evitar saborearlo unos minutos sentir esa dureza en mi boca
era un lujo enloquecedor, estaba cálido quizás por mi sangre o por la suya que
ahora intentaba tener su lugar en esa frialdad de la muerte
Mi boca ayudada por mis manos comenzó hacerle una felación como jamás hice a
nadie nunca.
Sentí una necesidad de darle placer muy intensamente adore su mirada negra era
profunda era lasciva, sus colmillos ahora algo manchados de mi sangre me
parecían eróticos, le quería poseer para siempre, succione con ansiedad la que
da la pasión desbordada del momento, de la situación y con la yema de mi dedo
elegí el lugar donde quería unirme a él…justo en la vena femoral donde casi
creí percibir su pulso, su vida
Casi al borde del orgasmo, con una uña metálica tremendamente afilada que apareció de la
nada se rasgó ese sitio elegido por mi y
un fino hilillo de sangre broto de allí y sin dejar de mirarle a sus oscuros
ojos acerque mi boca y la punta de mi lengua lamió tímida comprobando su
calidez, apenas una lamida y sentí algo nuevo en mi, algo me obligaba seguir
Sentía deseo y ansia por ese ser increíble, le necesitaba quería saciarme de el
y lo hice ese sabor salado de su sangre me fascino, lamí intenso succione
mientras notaba su duro falo a punto de estallar en un orgasmo mas allá de lo
vital
Esa combinación de
mi mano en su sexo y de mis succiones ya enloquecedoras le hicieron llegar a un
orgasmo tremendo en el que involuntariamente movía sus caderas
Y entonces ya le sentí dentro de mía través
de su sangre , mi cuerpo cambiaba lo note frío pero ardiente a la vez, me
separe de la fuente de vida de mi amado, yo ya era otra…seguro que mi mirada
era oscura porque él sonriendo deliciosamente me lo confirmo que ya estaba
cambiando, no sentí dolor, ni vacío, era una increíble calidez, un poder
inusitado, una certeza de que mi vida comenzaba, era como volver a nacer…
Me aparte lo justo de su rasguño que automáticamente se cerro como por arte de
magia y la vi…seguro que con lo que fuera que abrió esa línea de vida para mi
dejo caer una gota en el, su glande de un color rosado apetecible tenia una
gota de sangre….acerque mi lengua y lamí, esa mezcla de vida y la de su esencia me
lo confirmo ahora si …si es que en esa vida oscura a la que habíamos dado luz
para siempre existían, había ocurrido era simplemente una FUSIÓN DE ALMAS, nuestra
fusión
Y a lo lejos una melodía de no se sabe donde sonaba como colofón casi dedicada
a nosotros, mirando en nuestro interior…era el comienzo de un AMOR SIN FIN
Fin
Esperamos que
hayáis disfrutado de nuestro relato a dúo
Dirigí mi mirada
hacia sus ojos lastimeros y asustadizos dando ese aire de tranquilidad que
añoraba en esos segundos. Bajé los tres escalones que me separaban de estar
frente a ella y con ambas manos acaricié el dorso de sus temblorosas manos con
esa ternura que necesitaba en ese momento.
Le debía una explicación de aquello de lo que huía, de ese temor que había
recorrido su cuerpo toda la noche pero que en aquel instante de fogosidad
extrema había experimentado en sus carnes.
Dándole un beso en la mejilla le invité a que
me acompañara hacia el interior del jardín dejando el porche trasero atrás y
adentrándose en ese jardín tenebroso rodeado de lápidas de granito.
Se podía observar grabado en ese imperecedero
material las inscripciones de los familiares caídos tiempo atrás por el
inexorable paso del tiempo.
Muchas de las fechas databan de bastantes siglos atrás por lo que Ayelen se
hacía muchas preguntas conforme nos acercábamos al centro del cementerio, donde
se alzaba un majestuoso mausoleo romano que había mandado construir en memoria
de los mortales y en cuyo interior se podía apreciar la silueta de una tumba de
mármol de color rojizo.
El Mausoleo no tenía ningún tipo de pared que
lo separa del exterior sino que estaba bordeado por ocho columnas jónicas que
sujetaban una techumbre abovedada en cuya cúspide un pináculo dorado señalaba
el cielo.
Se podía acceder
al mausoleo desde cualquier parte del jardín gracias a la libertad de acceso
que las columnas permitían al visitante. Al entrar en el mismo se podía ver una
serie de frescos que adornaban de forma pictórica el cielo abovedado de la
estructura comparable en belleza al mismo San Pedro de Roma.
Me senté en la fría lápida de mármol haciendo ademán de que mi acompañante se
pusiera cómoda al lado mío para contarle mi misterioso secreto. Ella se acomodó
a mi izquierda y con la mirada fija seguía cada palabra que salía de mi boca
sobre mi oscuro pasado.
Todo comenzó hace siglos, en el año 1456 durante la soberanía de Vlad Draculea
en el sur de Rumania. Vlad, más comúnmente llamo el “empalador” sembraba el
terror entre sus súbditos y enemigos siendo considerado un tirano sangriento
por la crueldad con la que asesinaba a sus víctimas.
Contaba la leyenda que había hecho un pacto
con el diablo para suceder a la corona y que a cambio debía pagar un precio en
almas durante los años que reinase. El diablo lo marcó como su heraldo en el
reino de los vivos y su descendencia estaría maldita para el resto de la vida.
Vlad tuvo dos hijos Nosferatu y Drácula, los cuales desde su nacimiento
llevaban claramente la marca del diablo en su cuello a modo de dos pecas negras
que emulaban el mordisco maldito. Pero tener descendencia suponía una serie de
inconvenientes para sus hijos ya que debido a la madre humana deberían pasar
penurias en la noche y beber la sangre de los vivos para poder sobrevivir a
cambio de vivir una vida longeva. Vlad escondió a sus hijos en el interior del
castillo hasta que pasados bastantes años hubieron alcanzado la madurez. Una
noche, en su dormitorio fue asesinado por sus hijos de la misma forma que
asesinó a tantas personas…con una estaca clavada en el corazón para de este
modo hacerse con el trono de Rumania.
Tras la muerte del
tirano, ambos hijos subieron al poder y sembraron el terror por el este de
Europa.
La inquisición de Roma, viendo el poder que estaban consiguiendo los dos
hermanos creo un pequeño ejército para acabar con la herejía que se estaba
cometiendo en estas tierras aniquilando a la mayoría de los no muertos que se
encontraron a su paso. Los dos hermanos y un pequeño reducto de seguidores se
dispersaron por toda Europa para esconderse de la persecución.
Las gentes de esa época los llamaban “vampiros” por su vida maldita bebiendo
sangre para poder mantenerse activos. Muchos de los seguidores que sobrevivieron
a la matanza fueron convirtiendo a lo largo de los siglos a humanos en vampiros
impuros.
Sin embargo los dos hermanos descendientes escogían a hermosas damas para
concebir sexualmente a hijos puros para que su extirpe de sangre no
desapareciera por culpa de los vampiro impuros.
Muchos de los hijos no nacían vampiros pues los genes humanos de la madre
predominaban a los del padre por lo que la semilla maldita se manifestaba en
dones que la gente normal carecía.
Pero mucho de esos niños llevaban el gen
maldito que no se manifestaba hasta generaciones posteriores. Es lo que ocurrió
conmigo…nací con el gen maldito que supuestamente Drácula introdujo en mi
familia siglos atrás. Así que aunque me veía en el cuerpo de un treintañero mi
nacimiento se remontaba al 1632…mi vida transcurría lentamente y veía envejecer
y morir a mis seres queridos, a los cuales no quería legar mi oscuro destino.
Ayelen escuchaba maravillada toda la historia que le acaba de contar sin salir
de su asombro. Había visto y leído muchas cosas sobre vampiros en cine y libros
pero no pensaba que las fuentes de estos escritores y cineastas fuera tan
verídicas. Tras la narración de mi historia se sintió mucho mas relajada y el
temor que la inundaba minutos atrás desapareció por completo.
No se podía creer que estuviera al lado de ese
ser tan fascinante y al mismo tiempo tenebroso. Ni la mejor novela de
crepúsculo podía hacerle sentir lo que Orestes le producía en ese instante…era
real…estaba al lado suyo…podía acariciarlo…no era un espejismo fruto de las
horas de lectura que había pasado noche tras noche.
Después de unos minutos de silencio que resultaban incómodos apoyo su cabeza en
mi hombro dando ese suspiro que llevaba dentro de su cuerpo durante parte de la
noche. En es momento mi mano acarició su melena para que mis dedos se perdieran
entre la multitud de rizos que sobresalía en todas direcciones. Bajé mi mirada
hacia los restos de ropajes que aún la protegían de la desnudez
Aquella ropa
doblada por la presión de sus manos que ocultaban ese parte de ese hermoso
cuerpo que minutos atrás había podía contemplar en todo su esplendor…Mis manos
se deslizaron por su cuello hasta rozar las suyas que del nerviosismo dejaron
de presionar su ropaje cayendo al suelo y dejando al aire ambos senos.
Los cuales debido al frescor de la noche y a
la fría lápida sobre la que nos sentábamos habían hecho crecer ambos pezones de
forma alarmante. Era tal dicha erección que la dureza al tacto de mis dedos me
producía una serie de sensaciones que hacían endurecer el bulto que mi pantalón
dejaba adivinar.
No podía frenar mis instintos en ese momento, me arrodille agarrando ambos
pechos con mis manos mientras apartaba los restos de ropa que cubrían su sexo,
dejándola a merced de la fría lápida. Su cuerpo se estremeció al sentir la
frialdad del mármol pero aun se estremeció más cuando mis manos bajaron de sus
pechos a sus muslos separando ambas piernas para que su tímido sexo me mirara
deseoso.
Su cuerpo se
arqueo hacia atrás apoyando ambas manos en la lápida mientras mi boca seguía el
rastro que dejaba su humedad por la parte interior de sus muslos. Al final del
destino mi lengua salió de mi boca y fue rozando cada porción de esos pliegues
que ocultaban lo más íntimo de esa mujer. Palmé cada parte de su sexo con
delicadeza mientras su cuerpo se excitaba y empezaba a desprender calor por
cada poro de su cuerpo.
Su espalda finalmente cedió a las arremetidas
de placer apoyándose contra lápida mientras sus piernas se cerraban como cepos
contra mi cabeza aprisionando mi boca contra su sexo. Mi boca lamía sin cesar
esos labios mientras mi nariz respiraba la humedad que manaba de su interior.
Tan sólo podía
respirar su sexo en ese momento mientras sus gestos de placer sobre la lápida
hacían tambalearla de un lado al otro jugando con el borde de la misma. Mis
dientes cada vez más afilados rozaban en ocasiones su sexo y el pequeño botón
que con gran habilidad mordía sin dejarme llevar por mis instintos.
En cada arremetida que mi lengua daba en su sexo mi entrepierna se iba
oprimiendo en el pantalón. Sólo mis manos desabrochando el botón desahogaron
toda esa ansiedad que se moría por salir en ese momento. Mis labios dejaron de
saborear de esa preciosa fuente que no dejaba de brotar humedad y besando la
entrepierna fueron disimulando lo que mi sexo anhelaba en ese instante,
introducirse y perderse dentro de ese manantial de dulce deseo. Me incorporé de
pie apartando sus piernas a los laterales y agarré la base de mi pene y la fui
guiando hasta que en el borde de su sexo empecé a rozar todo mi glande por la
superficie del mismo.
Ella notaba el
frío pene como golpeaba las paredes internas del muslo intentando introducirse
en su interior. Cuando al final ambos sexos si hubieron fusionado empezó a
gemir de forma acusada debido a la dureza de mi erecto falo, que una y otra vez
se introducía en su interior sacando toda la humedad que se depositaba en la
salida de su sexo.
El deseo me confundía con las ganas de
poseerla, mis caderas se movían fuertes contra su cuerpo postrado en la lápida
deslizándola con mi poderosa pelvis por toda su superficie rozando los límites
de la misma. Notaba como el músculo duro se dejaba llevar por su instinto
atravesando sus paredes vaginales de una forma casi melódica en el chapotear de
su sexo. Sus gritos se agudizaban en cada penetración de tal modo que me
entraban unas ansias enormes de abandonar mi estado “humano”.
No podía controlar mis deseos cuando el
orgasmo se acercaba y mi erecto pene alcanzaba subía de temperatura haciéndome
hervir mi fría sangre.
En esos segundos finales mi peso cayó con dureza sobre su cuerpo mientras en
las últimas penetraciones mis afilados dientes fueron dejando su marca desde
ambos pechos hasta su cuello buscando esa debilidad de mi ser.
Un grito enorme
salió de su boca confundiendo mi mordisco con el orgasmo de ambos hundiendo sus
uñas en mi espalda y con la mirada extasiada hacia los frescos de la bóveda. Su
sangre se deslizaba por mis labios en pequeñas cantidades mientras disfrutaba
de mi orgasmo con el deleite de su sangre en mi paladar.
Era una sensación muy erótica que confundía
mis sentidos y hacía que mi temperatura corporal fuera subiendo equiparándose a
la de mi compañera. Ella con las manos agarrándose su sudada cabellera, me
miraba deseosa de que hiciera algo más…ambos sabíamos que es lo que
deseaba…pero dicha encrucijada comprendía muchos motivos por los que no debía
hacerlo pero otros de mayor peso…que sellaban la poca conciencia que me quedaba
en esos minutos…. Continuara...
Me quede paralizada, no se si por el momento vivido o por lo que vi en su
mirada después, pero no importaba desde que le sentí cerca de mi, supe que ese
hombre al cual vi por rabillo del ojo mientras disimulaba conversando con mis
amigos, debía de ser muy especial.
Con lo cual no me sorprendió cuando sentí su aliento en mi cuello, pero si me
sorprendió ese baile tan elegido en concreto para mi, allí yo de rojo, el de
negro pantalón clásico pero de un corte especial y una prenda que me fascina
que lleven los hombres altos una levita, me recordaba a tiempos pasados, a
tiempos en lo que los caballeros te hacían sentir como él hizo, solo con el
aliento, con un roce, con un baile….
Pero cuando me sentí distinta fue con ese beso en la mejilla….no suelo hacerlo,
es mas a cualquier otro hombre por ese acercamiento sin conocernos le habría
recriminado, pero una necesidad imperiosa casi como un imán me hizo girar mi
cabeza, deseando esos labios en los míos y cuando eso ocurrió nuestras lenguas
en un toque de lascivia contenida y comedida al principio jugaron a conocerse,
en el fondo de mi salto algo como un aviso que me indicaba que la noche que
estaba comenzando y que seria la mas intensa de mi vida…
Por eso cuando nuestro baile acabo, después de esos tímidos aplausos que habían
sentido esos espectadores casi tanto como yo, vi esa mirada muy intensa casi
negra que me invadía de tal modo que en ese instante le habría dado todo pero
él la retiro al instante, vi miedo y temor en ella a algo pero no supe a que
era…me cogió de la mano para apartarme a un lado me deje llevar, es mas lo
deseaba…ahora volvió a mirarme como antes no sabía que pasaba la confusión en
mi era tremenda, mas en esos ojos ahora había algo tierno me habría dejado
llevar donde fuera por el
En un tono relajante y tranquilizador como jamás escuche, me pregunto mi nombre
-Ayelen...- le dije, cogiendo mi mano la beso elegantemente como un caballero a
la antigua usanza.
Me dijo el suyo Orestes, le comente que nunca le había visto por allí, me dijo
que llevaba poco en la ciudad, que frecuentaba otros sitios, no quise preguntar
mas porque en realidad solo sabia que el ahora estaba allí y eso era lo que me
llenaba.
A ratos tenía que retirar mi mirada de la suya que se clavaba intensa aunque
eran pocos ya que algo me hacía quedarme allí y perderme en ellos buscando el
fondo de ese hombre que tanto estaba despertando en mi
Tras una conversación amena que se hizo corta, me propuso ir a otro lugar más
tranquilo, me comentaba lo bonito de la noche y la verdad que estaba preciosa
una gran luna llena que casi podíamos tocar era la reina de la noche y así se
lo comenté a lo que el contesto
-Normalmente ella es mi compañera…mas esta noche no tengo ojos para ella otra
luna más grande retiene mi mirada y eres tu…
Sabía que podía ser un acercamiento, una estrategia de seducción pero me
encantaba esa seducción me hacía sentir como nadie me hizo sentir y no por sus
palabras si no por el modo en el que las decía, por el tono y lo que en ellas
creí entrever que encerraban algo más allá…
Salimos del local de la mano, parecía increíble pero ese hombre la retenía de
una manera especial, suave, pero intensa en su agarre, parecía no querer
soltarme, a pesar del gentío que cruzaba a nuestro paso y cuando ya en la calle
la noche nos cubrió, de nuevo la luna nos protegía .nunca sentí ese amor por la
noche, sí me gustaba pero con esa intensidad jamás la observe
Orestes al ver mi curiosidad me propuso de nuevo pero esta vez me dijo que
paseáramos, él vivía cerca comento que
desde su jardín había unas vistas preciosas….caminamos no se quizás cuatro
manzanas yo esa zona no la conocía solo solía ir a ese local y nada mas, nunca
recorría sus al rededores pero de repente en medio de nuestra conversación me
vi rodeada de casas antiguas de diversos tamaños nunca pensé que quedaran tanta
en una ciudad tan moderna era como entrar en otra época la que a veces leí en
mis libros antiguos de amor heredados de mi familia
Me contó que vivía allí en una de ellas herencia de familia también, que estaba
demasiado solo en ella y una compañía como la mía daría luz aquel lugar
Al llegar a ella me sorprendí, por fuera era antigua pero por dentro su decoración
era una mezcla de estilos tan bien combinados que la hacia acogedora, cuadros,
armas, libros... me comento que eran recuerdos que su familia acumulo a lo
largo de los años.
Cuando yo pasaba mis manos por uno de los libros de la estantería apreciando su
relieve en el como si de una joya se tratara, él poso la suya encima y con cada
roce la electricidad recorría mi cuerpo y se transmitía en mi piel la cual se erizaba
sin igual
El lo noto, igual que yo note que su mano cambiaba de lugar y se posaba en mi
cintura para guiarme hacia el jardín que me indico anteriormente, pero al subir
mi mirada hacia la suya me giro, aunque fue de repente no fue brusco y yo ya
sabia lo que ocurriría, me beso con un ardor que jamás había sentido, no fue
con lengua solo labios pero los cuales podría asegurar que estaban fríos al
comienzo para segundos después desprender una ardor que llegaba hasta mi
interior
La intensidad del momento subió, el ambiente se torno de repente muy pasional,
allí contra la estantería llena de viejas obras sus manos comenzaron a
recorrerme mientras mi cabeza parecía perderse con aquellos besos y caricias,
el vestido parecía estar pegado a mi piel, mi respiración era ya agitada, sus
besos me recorrían bajando por mi barbilla, mi cuello, juraría haber sentido un
roce de dientes en el, mas me daba igual la intensidad era tal que nadaba
perdida en ese mundo de caricias y roces
Para entonces ya mis manos colaboraban desprendiéndole de su levita y
apreciando en esa camisa blanca que un torso fuerte y marcado se escondía
debajo de ella, le acaricie por encima de ella unos dedos se colaban por sus
botones, no sabia que me ocurría no me podía detener
Escuche la caída
de algunos libros pero no importaba que se cayera la estantería entera porque
ahora solo sentía…y fueron las yemas de sus dedos las que me hacían ignorar el
resto del mundo
Me rozaban de una manera que eran fuego aunque su tacto en mi era frío, esa
combinación hizo que sintiera mis pulsaciones a flor de piel, era como el
recorrido de mi sangre
Cuando me quise dar cuenta tiro de uno de los tirantes de mi vestido, al caer
uno de mis senos quedo al descubierto y una lengua casi viperina le lamia, sus
manos seguían, su boca seguía, era una locura la cabeza me daba vueltas este
hombre me confundía de una manera deliciosa que deseaba que no acabara nunca
…su cuerpo se rozaba sentía un ardor terrible en mi piel, allí casi aplastando
su cuerpo contra el mío y su roce una locura, su torso, su sexo…note una dureza
extrema en ella y mis manos volaron allí, cuando acaricie le quise mirar para
ver su reacción mas él se refugio en mi otro seno le beso intenso dejándose
llevar, lamió de una manera tal que nunca conocí otra igual y de nuevo creí
notar unos dientes allí, pero era tan delicado su arrastre que lo ignore
Necesitaba verle tire de su camisa rompiendo el primer botón para descubrir un
torso de piel clara, en el un vello recortado oscuro invitaba a mis dedos a
jugar con el y lo hice, era suave, era frío su torso…pero evitando ese
pensamiento me concentre en que una de sus manos por uno de los laterales de mi
vestido acariciaba subiéndolo, el calor me invadió y mi sexo respondió, note
como la humedad hacia su aparición en el y desee a es hombre con desesperación
y aun mas cuando su dedos me acariciaron por encima de mi ropa interior
Separe algo más
mis piernas para darle paso y él lo aprovecho y coló un dedo en mi sexo, casi
como si de un garfio se tratara lo introdujo en mi vagina su penetración lenta
me hizo gemir de una manera ansiosa, con un suave movimiento recogió parte de
mi esencia y se llevo el dedo a la boca para lamerlo….su mirada se torno mas
oscura, esos ojos verdosos eran negros dejándome llevar acaricie de nuevo su
sexo algo mas intensamente, su dureza tremenda me enloqueció
Iba a introducir
mi mano dentro de su pantalón cuando subiendo mis ojos para percibir en su
mirada su reacción me asuste, su mirada parecía atravesarme más allá de mi
persona, pero lo que me asusto realmente fue que al abrir su boca para hablarme
y tranquilizarme creí ver…bueno vi las puntas de unos colmillos afilados, mis
ojos de terror le alertaron, aflojo su abrazo el cual yo aproveche para
alejarme de él casi con lágrimas en los ojos…corrí de frente, en su agarre para
detenerme mientras su voz calmada me pedía quietud y tranquilidad diciendo que
me explicaría me rasgo parte de mi vestido y así semidesnuda fui hacia unas
puertas acristaladas en las que la luna era mi referente de que era el exterior
y podría huir de allí…
Cuando salí al exterior, comprendí…era el jardín, solo que era un jardín
diferente, sí lleno de flores, bello como él dijo parecía incluso extenso pero
la Luna me dejaba verlas claramente al arrojar su luz sobre ellas había lapidas
era un cementerio
Me volví hacia los pasos que bajaban los tres escalones al jardín y le vi,
pensé que seria terrorífico pero al mirar de nuevo sus ojos verdosos algo en mi
calmo todo mi ser…y entonces lo supe no era capaz de alejarme de él…no deseaba
alejarme de él…
Su blog esta entre mis favoritos El Templo del Deseo
Orestes
Las farolas iluminaban mi lento caminar dibujando mi silueta sobre esa acera
por la que tantas noches había paseado. Sabía exactamente cada paso que había realizado
pues mis zapatos se guiaban por la huella indeleble que mis pisadas hacían
noche tras noche desde hace muchísimos años.
Siempre tenía el mismo itinerario nocturno hacia el corazón de la gran urbe,
donde el tiempo parecía haberse detenido en una época pasada sin percatarse del
crecimiento urbanístico que afectaba a los anillos exteriores de la ciudad.
Aquellos edificios que en su época fueron considerados colosales se quedaban
pequeños al lado de las nuevas tendencias arquitectónicas que con más carácter
funcional que simbólico se alzaban muchos metros por encima de ellos.
Había visto cambiar el perfil de la ciudad con el paso del tiempo y en
ocasiones me quedaba observando con tristeza y nostalgia el vacío que dejaba
cada solar que desforestaba históricamente ese barrio emblemático. Incluso los
edificios con cierto interés intentaban que el tiempo no deshojara sus
paramentos con premura y sólo una malla dispuesta de manera desorganiza impedía
que los restos que aún quedaba de historia cayeran al suelo.
En lo más profundo de ese barrio donde los edificios parecían abrazarse
tímidamente se encontraba “No existen Límites” un local nocturno que llevaba
años abierto y al que solía ir asiduamente por su ambiente gótico y oscuro. Un
lugar en el que un hombre de mis características pasaría desapercibido
totalmente, sin necesidad de miradas ni preguntas indiscretas. Llevaba el mismo
tipo de ropa desde hace mucho y las tendencias góticas actuales habían hecho
que caminar por la calle no fuera una odisea como años atrás.
El local estaba bastante concurrido aquella noche pero siempre sentía el
aliento en la nuca de las miradas deseosas del sexo opuesto. Muchas bajaban su
cabeza ruborizadas cuando mis ojos se posaban sobre los suyos. Sólo una mujer
en mi vida mantuvo la mirada el tiempo suficiente para que yo me interesara por
ella. Pero mi compañera ya no estaba conmigo, muerta siglos atrás por esa caza
de brujas llevada a cabo por la inquisición. Aún me quema la piel recordar sus
llantos mientras ardía en la hoguera por esos seres que se consideraban
humanos… mi alma muerta desde el día que nací y mi corazón roto desde que la
perdí.
Mismo local, misma copa de vino en la barra, indiferente al resto de personas,
ya vistas en noches anteriores. Tomo mi copa de vino con música de fondo
tranquilamente, sin que me moleste lo más mínimo las conversaciones pesadas y
rutinarias de la gente. Noto el pasar y el pasar de la gente detrás mío,
siempre la misma sensación con ese cierto aire de superioridad. Cojo la copa de
vino y doy un sorbo, en ese preciso instante una sensación recorre mi cuerpo al
pasar una persona. Mi copa se detiene y al bajarla giro lentamente mi cabeza y
observo la silueta de una mujer de espaldas...hacía tiempo que no tenía esa
sensación con una mujer, despertó en mi esa curiosidad ciega que a veces uno
tiene y tras pagar al camarero me dirigí hacia ella
Estaba de espaldas
pero se podía observar una bonita silueta, casi de mi estatura, tenía el pelo
rojizo y rizado, un vestido de color rojo intenso combinado con sus hermosos
zapatos de tacón… por unos instante creí ver aquella doncella que siglos atrás
me había cautivado en aquella posada solo difería en ella el cabello que antaño
fue dorado.
Cuando la mujer se paró yo me situé a su espalda si tocarla, había mucha gente
y la aglomeración impedía moverme. Me acerqué tanto que la respiración empujaba
ciertas partes de su cabello rozando toda su piel. Ella notaba una presencia a
su espalda pero no hizo ningún tipo de movimiento, solo esperar mientras mi
respiración acelerada seguía recorriendo todo su cuello produciéndole ciertos
movimientos espontáneos de su cuello, y algo nerviosa, se agarraba el pelo como
si fuera a recogerlo.
Después de unos instantes giró su cabeza y se
cruzaron las miradas, la mía muy penetrante observe esos ojos y labios muy
detenidamente sonriendo con cara picaresca. Me acerqué y con un susurro muy
sensual la invité a que se acercara a la barra para invitarla a una copa.
Ella aceptó
gustosamente la invitación, mientras mis manos bajaron a su cintura para
guiarla hacia donde se encontraba la barra. En la misma mis manos dejaron de
lado esa parte de su cuerpo y comenzó una conversación bastante entretenida
sobre la vida y sobre el amor. Su sonrisa me cautivaba en cada carcajada y
nuestras miradas se cruzaban muchas veces como si hubiera una cierta conexión
entre nosotros, al instante de cruzarlas siempre la mantenía recordándome el
día que conocí a mi única compañera y ello hacía estremecerme de emoción.
Me preguntaba si sería Ella la que tanto había esperado desde que la perdí.
Fueron años de depresión los que tuve que soportar en nocturna soledad. Y había
decidido no encapricharme con ninguna mujer pero… Ella era diferente, mi
corazón volvía a latir después de tanto tiempo, empezaba a sentir vida en mí,
la necesitaba en mi vida y deseaba que fuera mi nueva compañera, darle ese
mordisco diferente que le diera una vida longeva junto a mi. Deseaba cortejarla
y que se interesara por mí de forma que fuera más fácil contarle mi secreto,
así que con la pista libre pedí una canción dedicada a esta mujer que intuía
que iba a gustarle por la vestimenta que llevaba aquella noche.
El murmullo de la gente empezó a apagarse cuando la canción “Lady in Red”
empezó a
sonar en el local.
(A
partir de aquí si lo deseas lee con la música de fondo la intensidad de la
lectura será mayor...)
Agarré una de sus
manos con delicadeza invitándola al centro de la pista, por la expresión de su
mirada y su sonrisa… la canción y el momento escogido eran los adecuados para
que se sintiera cómoda conmigo. Ante la mirada absorta de los presentes me
situé en el centro de la pista y con la canción sonando al ritmo que quería que
sonara agarré su caderas y empecé a bailar según sentía las notas de la
canción.
Mis manos
agarraban con suavidad su cintura mientras mi mirada se centraba en la suya sin
apartarla un instante. Sonrojada por el momento bajo su cabeza hacia mi hombro
con aire de seguridad mientras sus manos se deslizaban sobre mi espalda. Notaba
su aliento sobre mi cuello, respiración de sensualidad que hacía estremecer
todo mi cuerpo mientras los rizos de su cabello masajeaban mi rostro en cada
compás que realizábamos en el centro de la pista.
En ese momento la multitud de miradas se hacían pequeñas...tan sólo quedaba ese
instante en el que el tiempo quiso hacernos ese precioso presente de detenerse
y vivirlo como si fuera una eternidad.
No podía detener mis ansias de expresarme como aquel momento
requería…aparté ligeramente su cabello y mis labios depositaron todo ese cariño
acumulado en una de sus mejillas. Al notar la suavidad de mi beso sobre su
rostro y la sensación de mi piel sobre la suya giró su cabeza para que dicho
beso no finalizara en aquella mejilla. Mi beso se acercaba tímidamente mientras
recorría esa distancia que separaba el pómulo de sus labios.
El primer roce fue intenso al notar como sus tibias comisuras se llenaban del
calor de mi boca. Esa preciosa forma de expresión quedó finalmente sellada
cuando mis labios terminaron de recorrer su bonita boca y se unieron en uno
sólo con las lenguas de ambos ávidas de explorar los rincones más escondidos
que las puertas de sus labios dejaban ver desde el exterior.
Las lenguas tímidas se volvieron extrovertidas cuando se encontraron por primera
vez, abrazándose cariñosamente y envolviéndose en ese manto húmedo que el calor
humano podía desprender. Sus brazos anillaron mi cuello mientras sus besos se
tornaban cada vez más intensos conforme la canción iba entonando las últimas
notas. Ya al final, cuando la canción hubo terminado un silencio invadió todo
el local mientras unas luces, como si hubieran sido dirigidas, iluminaban aquel
momento siendo protagonistas de esos minutos. Tan sólo el sonido de unos
tímidos aplausos animó al resto de espectadores a expresar lo que aquel baile
les había causado.
Ella ruborizada sonrió apoyando su cabeza en el mismo hombro en el que se había
apoyado al comenzar la canción. Está vez con la melena girada hacia el lado
contrario, viendo como la vena de su cuello bailaba de emoción del momento
vivido. Mis ojos se tornaron oscuros en ese instante, deseando darle ese primer
mordisco para saciar mis ansias por poseerla. Tuve que frenar mis instintos
inmortales, mi alma maldita deseaba probar la exquisitez de la savia de su
cuerpo. En ese momento mis deseos se debatían entre morderla o no…tan sólo la
calidez de sus manos sobre mi rostro calmó ese instante en el que la tentación
afiló mis colmillos de forma desmesurada…